23 de enero de 2016

RESEÑA: Nada, de Janne Teller


Janne Teller

Janne Teller (1964), novelista danesa de ascendencia austro-germana, ha pasado diferentes etapas de su vida alrededor de todo el mundo. Actualmente vive a caballo entre Copenhague y Nueva York. Ha vivido y trabajado en resolución de conflictos humanitarios en lugares tan diversos como Tanzania, Mozambique y Bangladesh. En 1995 dejó su carrera profesional en Naciones Unidas para dedicarse plenamente a la literatura. La obra de Janne Teller, que también incluye ensayos y relatos, ha recibido diversas becas y premios. Sus libros filosóficos han causado controversia y provocado encendidos debates en Dinamarca, debates que se van extendiendo al resto del mundo. Es autora también de las novelas La isla de Odín (1999), The Trampling Cat (2004) y Come (2008). Su literatura ha sido traducida a catorce lenguas.

Sinopsis

Pierre Antón deja el colegio el día que descubre que la vida no tiene sentido. Se sube a un ciruelo y declama a gritos las razones por las que nada importa en la vida. Tanto desmoraliza a sus compañeros que deciden apilar objetos esenciales para ellos con el fin de demostrarle que hay cosas que dan sentido a quiénes somos. En su búsqueda arriesgarán parte de sí mismos y descubrirán que sólo al perder algo se aprecia su valor. Pero entonces puede ser demasiado tarde. «Inolvidable y eterna. Tiene todas las características de un clásico», Booklist «Nada es un libro que te influye para siempre. Merece ser leído y releído muchas veces», Lirado, Francia

Opinión personal

Este, sin duda, es uno de los libros más escalofriantes e impactantes que he leído nunca y es, definitivamente, una experiencia única que deja una marca permanente en el lector.
Pierre Antón decide dejar el colegio porque descubre que la vida no tiene sentido, nada importa, morimos desde que nacemos, y lo único que hacemos es fingir, perdiendo el tiempo en cosas sin importancia y obviando lo que es en verdad importante.

Esta decisión genera una gran impresión en la clase en la que estudiaba y sus compañeros, unos adolescentes de 14 años, se proponen demostrarle que la vida tiene sentido, significa algo. Para demostrarlo, empezaran a reunir objetos que para cada chico significa algo importante. Este gesto, aparentemente inofensivo, inicia un juego macabro y perverso que irá poniendo cada vez más al límite a sus participantes.

De verdad, ver hasta qué extremo son capaces de llegar estos chavales para demostrar que la vida significa algo, para negar la aparente verdad y la inescrutable lógica de Pierre, es muy chocante y te deja con un nudo en el estómago que tarda mucho en desaparecer.

Cuando el montón de significado sea descubierto por la policía local y, posteriormente, por la prensa, se generará una ardua polémica gracias a la cual los chicos se convierten en famosos por todo el mundo, lo que los lleva a creer que el montón tiene un significado real porque todo el mundo habla de él y lo alaba y, por tanto, por algo será.

Sin embargo, cuando un museo les ofrece una suma de dinero para comprar su monumento, ellos acceden. Ello derivará en un final muy salvaje y brutal, que no me esperaba viniendo de unos niños y que nos muestra hasta dónde somos capaces de llegar con tal de imponer nuestra verdad sobre los demás y vengarnos de las personas que nos hacen ver la realidad de otra manera.

Como podéis ver, es una novelita muy corta, pero de gran carga filosófica y trascendental, porque la autora explora la reacción humana ante una verdad que disgusta al hombre, y cómo intenta aferrarse a una excusa para negarse a admitir la dura verdad, que nos incomoda y nos hace reflexionar sobre cómo es nuestra vida y lo que deberíamos hacer para que esta no sea un simple paso por la Tierra.

Los planteamientos de Pierre son muy nihilistas y pesimistas, en una línea muy cercana al pensamiento Barroco y de Nietzsche, por lo que esta visión tan negra y amarga puede descolocar al lector. No obstante, abre la ventana a que reflexionemos sobre nuestra vida vida y cómo quererla pasar, por lo que puede inspirarnos a mejorar nuestra existencia.
Yo también he tenido este tipo de pensamientos, por lo que he conectado muy rápidamente con la historia, aunque, sinceramente, nunca se me hubiera ocurrido trepar un árbol y quedarme a contemplar la vida pasar, quizá porque al ser todavía joven me hubiese gustado experimentar más sensaciones que quizá sí importan, como el amor, la familia, los amigos…. Cosas que despiertan emociones en nosotros y hace que lata nuestro corazón y que demostrarían que la vida, en efecto, tiene sentido.

En fin, no me enrollo con más reflexiones filosóficas, pero si quiero mencionar que este libro sea leído a partir de una edad en la que el lector haya adquirido la madurez necesaria para comprender la trama, pues es un libro muy potente, algunas escenas son muy macabras y duras y hay que estar preparado.

Esta es la segunda vez que lo leo y os recomiendo que guardéis este libro para leerlo en cualquier otra ocasión, porque vale mucho la pena. Os hará sentir, os hará reflexionar, os hará tener miedo a la condición humana y, en definitiva, os hará vibrar.

Lo mejor: Es una historia muy original con un mensaje único y momentos muy potentes. También Pierre, un niño extremadamente especial que, sin querer, originará un caos.

Lo peor: Algunos personajes se me han hecho muy repelentes, debe ser por su temprana edad, por lo que son muy inmaduros e inconscientes.


¿Lo recomendaría?: Sin dudarlo. No os llevará ni una tarde, pero este libro tan cortito encierra una historia muy intensa que tenéis que descubrir.
Calificación:

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