Emma
Chase
En el día, Emma Chase es una devota esposa y madre de dos hijos quienes
viven en un pueblo pequeño en Nueva Jersey. Por la noche es justiciera en el
teclado, trabajando para traer a sus coloridos personajes y sus interminables
aventuras a la vida. Tiene un romance de amor/odio con la cafeína.
Emma es una lectora ávida. Antes de que sus hijos nacieran consumía
libros enteros en un solo día. Escribir también siempre ha sido una pasión y en
el 2013 con su novela debut de comedia romántica, Tangled, esa posibilidad de
llamarse autora es su sueño hecho realidad.
Sinopsis
Una original comedia romántica repleta de lujuria y competitividad
entre sus protagonistas. Drew Evans es hijo de uno de los tres dueños de una
importante asesoría de inversiones de Nueva York. Su éxito laboral es superado
por su éxito con las mujeres, a las que conquista con una simple sonrisa. Tras
pasarse el fin de semana obsesionado con una morena que lo ha rechazado en una
discoteca de moda, el lunes vuelve a verla en la empresa. Se trata de Kate
Brooks, la nueva asesora contratada por su padre. Tener que competir con ella
lo desconcierta, pues la atracción que siente por esa mujer lo tiene siempre
distraído. Entre ellos se desatará una divertida guerra de lujuria y rivalidad
que sacudirá los cimientos de su mundo.
Opinión
personal
Esta novela llegó como caída del cielo. Es una de los libros de
temática romántica que más me enamoró, sus personajes son simplemente geniales
y su historia de amor es preciosa y muy divertida.
Pero antes, situémonos: Drew Evans es el hijo del fundador de una
prestigiosa asesoría de inversiones de Nueva York, en la que ocupa un destacado
puesto como socio y asesor financiero de los clientes más importantes.
Un sábado, en un bar, conoce a una preciosa morena por la que se siente
atraído de inmediato, pero esta le rechaza alegando que está comprometida. Pero
no sufráis, el chico no lo pasa mal ni nada, ya que se va a casa con unas
gemelas. En fin, como podéis deducir, es el típico macho americano
conquistador, guapo, rico, con éxito en el trabajo y tremendamente narcisista y
encantando de haberse conocido.
El lunes, cuando va al trabajo, descubre que esa misma mujer por la que
sintió una atracción inmediata es Kate Brooks, la nueva asesora con la que va a
trabajar cada día. Pronto empieza entre ellos una competitividad bastante
patética e infantil, pues el padre de Drew les encarga que cada uno haga una
propuesta de negocio para un importante cliente. Comienza así una competición
formada por jugarreta tras jugarreta, desde desconectar los cables del
ordenador pasando por robar todos los libros de la biblioteca que el otro
necesite. Como del amor al odio hay un paso y a la inversa y como el roce hace el
cariño, al final acaban saltando las chispas y la pasión
retenida.
Tampoco os emocionéis porque os recuerdo que Kate está prometida con un gorrón, un aprovechado, con el que
lleva desde que eran adolescentes y que aspira a ser una estrella de la música.
Así que os pasareis todo el rato preguntándoos por qué una chica atractiva,
inteligente, astuta y exitosa está con un perdedor que la arrastra consigo y que, en ocasiones, la hace sentir
inferior para sentirse mejor consigo mismo.
No os
quiero revelar demasiado, pues se monta un lío tremendo, y todo porque
ambos son unos cabezotas que no saben comunicarse. Así las cosas, nos encontramos con que Drew acaba con la gripe y, como
está enfermo, se encierra en su piso y vive como un ermitaño hasta que su
hermana, Alexa, la perra (sí, os vais a partir el culo con su historia), y Matthew,
su mejor amigo, vengan a sacarlo de su escondite. Sí señores, lo que pasa, en
realidad, es que nuestro chico se ha enamorado, perdida e intensamente, y, al
no ser correspondido, dado que la ha cagado profundamente, se recluye en su
casa con la excusa de que tiene gripe, cuando en verdad está destrozado por
haber perdido a su amor.
Tras admitir esto, inicia una conquista de lo más romántica, en
la que recorre todos los clichés habidos y por haber, amargando de paso la vida
de Kate, lo que finaliza con un final de lo más predecible.
Además, a pesar de ser un mujeriego, lo que paga caramente después, y un
egocéntrico, esconde un gran corazón que rebosa amor, tal como lo demuestra en
la relación con su sobrina y en los actos tan románticos que realiza para Kate
con tal de demostrarle que sus sentimientos son de verdad y pretende tener una
relación sería con ella.
Respecto a Kate, me ha gustado mucho. Obviamente, el protagonista
principal es Drew, pero ella tiene también una personalidad muy perfilada: es
inteligente, sabe estar a la altura de Drew y es muy valiente. A la vez,
muestra la dificultad que tiene que superar la mujer en un puesto de trabajo
importante para que sea tomada en consideración por algo más que ser un cuerpo
bonito.
En conclusión, y siento haberme enrollado tanto, pero es que este libro
me encanta, este libro está plegado de situaciones llenas de
humor, de amor y de pasión, con unos personajes
a los que es imposible no coger cariño, como Dee-Dee y Matthew, cuya
historia está narrada en otro libro, que está, de momento, solo en inglés.
Lo mejor: La perspectiva
masculina, que aporta frescura y humor. Los personajes, fuertes y carismáticos.
El humor y la historia de amor.
Lo peor: No pretendo
quejarme ni nada, pero la parte final de la conquista no me acabó de convencer:
un hombre así es imposible que exista en realidad.
¿Lo recomendaría?:
Por
supuesto. Tenéis que leer esta novela sí o sí, se aleja de los estereotipos de
las novelas románticas actuales y es fantástica.

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